Betty
Bomber
Siempre es curioso poder bucear en los restos de un avión,
y más si este es un enorme bombardero japonés.
Curiosamente los dos motores salieron disparados en el
impacto con el agua y se encuentran a unos 40 metros por
delante de los restos del aparato. La radio, el botiquín
y poco más, pero el avión por si solo ya vale la pena.
Fujikawa
Maru
Este pecio ofrece tal diversidad de inmersiones que un
buceador podría pasar una semana, realizando 5
inmersiones diarias, y no repetiría inmersión. Tiene una
eslora de 134 metros, con un buceo fácil en su parte
exterior, ya que las 6 bodegas son abiertas. En una abunda
la munición y ametralladoras, en otra botellas, en otra
camiones, en otra aviones. Pero por otro laso, los
buceadores más experimentados en este tipo de buceo, podrán
hacer una exploración del interior, realmente única, ya
que la sala de maquinas de este pecio es una de las más
impactantes. La primera planta, a la que accederemos por
la claraboya, es amplia y relativamente luminosa, pero
desde allí, por una pequeña pasarela, podremos
adentrarnos en el corazón del barco, descendiendo 3
plantas más, hasta alcanzar el legendario “teléfono”,
el punto más profundo y un clásico entre los buceadores
tek. Pero la zona más interesante se localiza en el
taller, un cuarto de la segunda planta que de no conocerse
pasa desapercibido, pero que en su interior conserva todo
tipo de herramientas y maquinas de trabajo, siendo la
imagen más representativa el compresor. Realmente una autentica
locura, el sueño de cualquier apasionados por los pecios.
Futmizuki
Maru
Pecio pequeño y ligero, que reposa con una ligera
inclinación a babor, en un fondo de arena. La inmersión
puede ser algo profunda, ya que lo más interesante
se localiza entre 30 y 35 metros. Esta embarcación,
disponía de una gran maniobrabilidad y tremenda velocidad,
ya que podía alcanzar los 39 nudos, tenia como misión
la localización rápida de barcos enemigos y el lanzamiento de torpedos. Podemos ver toda la estructura
destinada a este fin en medio de la cubierta de proa, con
tubos de lanzamiento, manivelas, manómetros, etc;
el puente y la
parte central está totalmente destruida por las bombas,
pero se conservan bien los cañones de proa y popa. En la
bodega alguna munición, cerámica
y botellas. Destacar la gran cantidad de coral
blando, esponjas y coral negro, que recubren el casco, los
mástiles y resto de estructuras de cubierta.
Gosei
Maru
Dentro de los diferentes pecios de Truk, aptos pare el
buceo recreativo, este es el de menor tamaño y el menos
profundo. Reposa sobre su costado de babor, en un
fondo de tan solo 28 m. por lo que algunas partes del
pecio, como la hélice y parte de la popa, están a tan solo
entre 5 m. y 7 m. de
profundidad. La cocina, a la que se accede por la parte
trasera del castillo, esta perfecta y vale la pena
visitarla, al igual que compensa explorar la pequeña sala de máquinas y las bodegas de proa, en
las que podremos ver algunos torpedos, junto a restos de
otras ,maquinarias y repuestos.
Heian
Maru
Carguero rearmado de 150m. de eslora, que tenia como misión
el aprovisionamiento de submarinos, razón por la cual
algunas de sus bodegas están repletas de torpedos, y en
los pasillos de cubierta decenas de periscopios de
repuesto. Reposa sobre su costado de babor, en un fondo
arenoso de 35 metros, y no tiene demasiado colorido, con
abundantes algas sobre el casco. Otro de de los puntos de interés se
encuentra es un pequeño cuarto, dos pisos bajo cubierta,
en donde es posible contemplar gran cantidad de piezas de
cerámica china, apilada y mezclada entre el fango, que
fue muy apreciada por los oficiales
japoneses.
Kansho
Maru
En este pecio, uno de los más coloridos, se empieza a
disfrutar a los 3 metros, en uno de sus mástiles,
contemplando una atípica colonia de peces payaso rojos,
para continuar con corales blandos, esponjas, barracudas,
peces murciélago, peces loro, etc.
La sala de la radio y el puente son igualmente
interesantes, pero el plato fuerte de este naufragio es la
sala de máquinas, a la cual se accede fácilmente a través
de una claraboya situada junto a la chimenea. La primera
sala es muy amplia, pero según se va descendiendo una
planta tras otra la inmersión de vuelve mucho más
compleja. Los más técnicos disfrutarán aplicando todos
sus conocimientos de buceo en pecios y tendrán la
recompensa de poder penetrar hasta lo más profundo del
barco. Todo parece estar congelado en el tiempo, manómetros,
grifos de presión, cuadros eléctricos... hasta las
bombillas permanecen intactas. Una apasionante inmersión,
pero solo si se está seguro de tener el nivel adecuado.
Kiyozumi
Maru
Este gran barco, no tenia como base Truk, ya que operaba
transportando tropa y suministros pos Papua Nueva Guinea,
pero tras ser alcanzado por un submarino americano, acudió
a Truk para ser reparado, justo unos días antes del gran
ataque, hundiéndose tras ser nuevamente alcanzado por
torpedos americanos, lanzados desde un avión. Podemos
visitar seis bodegas, pero las dos primeras de proa están
reventadas por la explosión.
Las más interesantes son las de popa, aunque su
interior es un gran caos de bidones volcados, ya que el
pecio está de costado. Un punto curioso se encuentra en
uno de los rincones de la cuarta bodega: una bicicleta. La
sala de máquinas, como cabria esperar de un barco de
estas dimensiones, es sumamente interesante, aunque también
complicada. Sobre el costado de estribor, en la zona
central, podemos ver numerosos artefactos y piezas de cerámica,
extraídas del interior.
Nippo
Maru
Este pecio, de 107 metros de eslora, es uno de los que ofrecen un
puente en mejor estado, y uno de los más fotografiados,
especialmente el puesto del timón y el telégrafo de máquinas.
Desde el puente, de una forma fácil, se puede descender a
los otros pisos, contemplando decenas de enseres personales de la marinería y
oficiales. En las bodegas es posible encontrar buen número de munición
de artillería, un tanque (en la parte trasera de la
cubierta de proa) y algunas minas antipersonal. En la
cubierta de popa, en el costado de estribor, también es
posible ver varios cañones ligeros anticarro, con ruedas
de goma. Por
supuesto, junto a todo esto, miles de corales y esponjas colonizan cada
rincón del exterior del casco, mástiles, cañones, y
demás estructura,
y entre ellos centenares de pequeños peces troipicales de
lo más variado, nudibranquios, planarias, crustáceos,
etc.
Río
de Janeiro Maru
Pequeño trasatlántico, construido en 1930, de 142 metros
de eslora, y que fue rearmado y convertido en carguero
durante la guerra. Actualmente reposa sobre su costado de
estribor, en un fondo de 35 metros. Uno de los puntos de más
colorido son sus dos grandes hélices, repletas de enormes
alcionarias de todos los colores. El pecio permite un
buceo fácil, siempre que no nos adentremos en la parte más
compleja de sus 7 cubiertas. Por lo contrario las 4
bodegas abiertas son muy accesibles, y podemos encontrar
material bélico, como piezas de cañones, pero lo más
chocante es la gran cantidad de botellas de sake, muchas
de ellas apiladas en cajas. Para los más técnicos, la
sala de máquinas, como siempre, es uno de los puntos de
mayor interés, y esta es realmente apasionante, con
cuadros eléctricos, grandes calderas, motores de
diferentes tipos, herramientas, etc. Un recorrido por
varias plantas y estrechos pasillos, que nos hacen perder
algo la orientación, al estar el pecio de costado, pero
que al mismo tiempo nos garantizará una apasionante
inmersión.
San
Francisco Maru
Sin duda alguna, el pecio más carismático de todo Truk,
ya que su localización lo hace estar reservado únicamente
para los buceadores técnicos, dado que el pecio reposa en
un fondo que supera los 60 m., y aunque el cañón de proa
está solo a 45 m, enseguida que entramos en las bodegas
sobrepasamos los 55 m.
Por su profundidad el San Francisco suele tener una
agua muy clara, algo más fría y con menos corales, pero
no por ello deja de ser atractivo. En la primera bodega
podemos ver hileras de minas perfectamente apiladas, junto
a munición y cajas para esta. En la segunda bodega
destacan los camiones, algunos de ellos en bastante buen
estado y en la parte posterior de la cubierta de proa, los
tanques; los de estribor están amontonados y más
deteriorados, pero el tanque del costado de babor es uno
de los mejor conservados de Truk. Una inmersión tipo, con
4 botellas, nos puede permitir una interesante visita de
30-40 minutos de fondo, aunque la descompresión será
algo larga, cercana a los 50 minutos.
Adentrarse en la sala de maquinas o en las bodegas
de popa, más profundas, no suele compensar, aunque si se
realizar varias inmersiones en este pecio, todo es
posible, ya que se encuentra en perfecto estado.
Sankisan
Maru
Originalmente este carguero tenia 120 metros de eslora,
pero una bomba impacto en una de las bodegas de popa, en
la que almacenaba munición pesada. El resultado es un
interesante pecio de “60 metros de eslora”. Las 3
bodegas, que permanecen intactas, son increíbles. La
primera contiene miles de frascos de cristal, posiblemente
medicamentos, de todos los tamaños y formas, la segunda
está repleta de munición de pequeño calibre, mas de 50
metros cuadrados de balas, en cintas de ametralladora, en
cajas, en peines, sueltas,... posiblemente unos cuantos
cientos de miles de proyectiles. La tercera repite con la
munición, no de forma tan exagerada, alternando mascaras
antigás, ametralladoras, cascos y algunos enseres
personales. En cubierta también hay tres camiones.
Shinkoku
Maru
El mayor pecio de Truk, con 180 metros de eslora
y uno de los más interesantes. Está considerado
el que acoge
a mayor cantidad de especies, como dato curioso decir que
sobre el se asientan más de 100 anémonas, con sus
correspondientes colonias de peces payaso.
El tamaño de los corales blandos, que tapizan los
mástiles, es sorprendente y también es un punto habitual
de encuentro con cardúmenes de carángidos, barracudas,
platax y tiburones de arrecife. Su interior permite una
inmersión técnica al 100%: El recorrido mejor es empezar
en el costado de babor, cerca de la hélice, entrando por
el gran agujero ocasionado por el torpedo americano y
causante del hundimiento; el recorrido ascendente es muy
laberíntico, pero podremos ir recorriendo todo tipo de
salas, con herramientas, talleres, habitaciones de
repuestos, etc, para a continuación enlazar con la sala
de máquinas; por el recorrido interior es muy frecuente
ir encontrando restos humanos, semienterrados en el fango
del piso. Para los menos Tek, el puente es espectacular y
fácil, con miles de pequeños peces, gorgonias y corales
de todo tipo; desde este punto, siguiendo las escaleras,
se puede descender varias plantas, con iluminación
exterior en todo momento, hasta llegar a la sala de
operaciones, sobre
cuya meda veremos una colección de botellas y frascos,
algunas máscaras antigás
y numerosos huesos humanos. A destacar los enormes
cañones de proa y popa, la radio, teléfonos, munición,
libros, piezas de cerámica, etc. Como curiosidad, en la
zona de proa se encuentra un conjunto de curiosos faroles
de petróleo (muy delicados) que han sobrevivido
perfectamente a la tremenda batalla.
Unkai
Maru
Los principales atractivos de esta inmersión se reparten
en sus cuatro bodegas y en la proa, equipada con un gran
cañón cubierto por los corales blandos, como la inmensa
mayoría de la estructura del barco, por lo que está
considerado como el pecio más “fotogénico” de Truk.
En su interior se encuentran cascos y numerosas mascaras
antigás. El puente de fácil acceso y para los más
expertos la sala de máquinas. Es una inmersión algo
profunda, ya que lo mejor esta entre los 30 y los 40
metros.
Yamaguiri
Maru
Apoyado en el costado de babor a 32
m. Las dos bodegas de proa están muy destruidas, como
consecuencia de la explosión de un torpedo, pero las tres
de popa son muy interesantes, con camiones y una gran
cantidad de proyectiles de artillería pesada. La hélice
está totalmente colonizada por corales y por
todas partes podremos ver muchos peces tropicales, como
peces león, mariposa, ballesta, loros, ángel y cirujano,
aunque quizá los más curiosos sean los numerosos peces
murciélago, que siguen a los buceadores en todo
momento, atónitos ante la visita de tan “raros
visitantes”.
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